Después de Todos los Santos

manos

Después de casi 48 horas de merecido descanso, prácticamente durmiendo durante dos días, estoy muy tranquila. He tenido tiempo de pensar, de reflexionar, de pensar en lo que es mi profesión y de evaluar estos últimos tiempos en la tienda. Y el resultado es que el trabajo duro, las noches sin dormir, los nervios, las preocupaciones antes de las bodas, el esfuerzo físico, psíquico y económico en querer mejorar, la inversión en nuevo material, los recursos invertidos en aprender y asistir a cursos… han valido, valen y siempre valdrán la pena. El resultado es muy positivo, y no estoy hablando solamente del resultado económico, sino del resultado en general. De satisfacción, de felicitaciones, de clientes que vuelven, de clientes que nunca se han ido, de clientes nuevos, de los cambios a mejor que la gente aprecia, del progreso en muchas cosas, de la continuidad en otras que no deben cambiarse..Y al final todo cae por su propio peso, y las cosas suceden porque tienen que suceder, y siempre es para bien. Siempre. Esta es mi valoración de estos últimos tiempos en mi tienda.
Hace unos días una compañera florista colgó una foto, que comparto en este momento con vosotros, que muestran cómo están nuestras manos después de la campaña de todos los santos, y después de varios días de trabajo. Me hace mucha gracia que, cuando dices que eres floristas la gente dice, qué bonito!, y cuando vas al médico porque tu espalda o tus manos no pueden más y te dicen que no puede ser por el trabajo… si eres florista, trabajas con flores, qué esfuerzo haces con eso?. Cierto es que ser florista es bonito, que trabajar con flores es precioso, yo no cambiaría esta profesión por nada, pero tan cierto como que es bonito, es que es duro, muy duro, y que el hacer las cosas bien requiere mucho esfuerzo, mucho trabajo, muchas horas, mucha dedicación.
A pesar de todo eso soy feliz con mi trabajo, soy feliz con lo que hago y con cómo lo hago. Y así seguiré haciéndolo, por mí, y sobre todo por mi madre, que fue quien empezó con esto hace casi 35 años.
Agradeceros a todos vuestro apoyo incondicional, daros las gracias por contar con nosotros siempre que necesitais transmitir un sentimiento. Aquí estará Picris siempre para transmitirlo de la mejor manera, con flores.
Nuestras manos se curarán en unos días, las sensaciones creadas y los sentimientos transmitidos se quedarán ahí para siempre. Y esta es la magia de las flores

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